Seis trenes del sistema Metro ruedan con chasis fracturados

Ministro aseguró que entre este y el año que viene tendrán operaciones óptimas
Descarrilarse. Ese es el destino más probable para aproximadamente 16% de los trenes que están operativos en el subterráneo (de 48 trenes, sólo 30 o 31 están operativos en la Línea 1). Eso si no se aplican correctivos de inmediato, pues 80 de los chasis que sirven de columna vertebral a los motores de los vagones, presentan fracturas notables. La información la suministró una fuente ligada a la gerencia de operaciones.
"Lo más grave es que los chasis que se califican como

óptimos constituyen también una bomba de tiempo para fallar, hay que darles solo unos meses o días para que colapsen. Es lógico, el mantenimiento se hace por encima y a nivel de repuestos estamos raspados", aseguró el empleado que prefirió no identificarse.
En el patio de trenes del Metro ubicado en Propatria, donde están los talleres y las oficinas de los altos cargos de la empresa, hay un cementerio de ruedas, trenes y motores. Sin embargo, a principios de esta semana comenzaron los trabajos para apartar la basura y chatarras más visibles, pues corría la noticia de una visita especial.
Ayer, desde muy temprano, los trabajadores supieron que se trataba del ministro de Transporte y Comunicaciones, Francisco Garcés, quien llegó acompañado del presidente del sistema, Víctor Matute, para informar a los trabajadores los resultados de las mesas de trabajo que sostienen desde la semana pasada con algunos empleados seleccionados por ellos.
En la reunión se prometió mucho, pero el ministro Garcés (el único que expuso), no dio fechas exactas de cuándo vendrían las mejoras. Los trabajadores congregados en el patio central se quedaron esperando una respuesta precisa sobre sus problemas de dotación, pues no reciben uniformes ni botas de seguridad desde hace meses. Los torneos deportivos, que debían iniciar estas semanas, también se eliminaron por falta de recursos.
Cada uno de los presentes tenía algo que decir, pero no pudieron intervenir en la rueda de prensa-reunión que ya tenía una agenda programada. Las denuncias y solicitudes, los trabajadores los hicieron mediante papelitos con notas improvisadas que daban a los camarógrafos de Venezolana de Televisión para que se los alcanzaran al presidente Matute o al ministro Garcés.
Algunos trabajadores denunciaron a El Universal la intensificación del "terrorismo laboral", con personal contratado para vigilar e informar quiénes son afectos a los lineamientos oficiales y quiénes no.

EL UNIVERSAL